El viernes de esta semana se conocerá la reforma energética que acometerá
España. Tendrá tan solo el alcance del sistema eléctrico. Todo indica que se
está consensuando con el lobby eléctrico, dado el total hermetismo de unos y de
otros. Una vez más se rehúye de pactar y consensuar con una mayoría amplia que permita alcanzar los equilibrios
de intereses necesarios y, todo ello, a pesar de la crisis actual y de nuestra
pertenencia a Europa.
Estamos a cuatro días de conocer,
si se cumplen los planes anunciados por el gobierno, la Reforma Energética que
como ya sabemos tendrá un alcance limitado al Sistema Eléctrico. Después del año 2012, que
pasará a la historia como el año del déficit de tarifa inacabado, o el año que solo
salió, como se previó, la salida del secretario
de energía anterior, al cual lo pasaron a presidir el Consejo de Energía
Nuclear, el gobierno se da una segunda
oportunidad en el sector energético.
Nada hay que esperar de la anunciada
reforma que vaya a suponer un avance para consolidar la estrategia energética
marcada por Europa o que vaya a definir la propia estrategia para España, todo
indica que se intentará hacer una Reforma con el beneplácito del oligopolio eléctrico y sin
tocar en demasía los precios finales de la energía eléctrica, por el temor a
ser llamados al orden por Bruselas, por abuso de posición dominante.
Cualquier reforma que sea hija
del oscurantismo, que no nazca del debate y del consenso entre las partes y, en
especial, que no defienda los interés de los consumidores del tipo que sean: la
industria, pymes o domésticos; nacerá con múltiples síndromes que seguramente
harán imposible su supervivencia y, por lo tanto, la consolidación de un
sistema energético y eléctrico equilibrado.
La experiencia indica que cuando
Unesa calla es que las cosas le van bien, lo que significa por regla general,
que le van mal a todos los demás. Una de las últimas declaraciones del Presidente
de Unesa, con relación al Autoconsumo con Balance Neto, fue del siguiente tono:
“autoconsumo, sí, pero no ahora”. Y, desde luego, así es, a pesar de todas las
promesas, demandas y demás peticiones.
Por lo tanto, es lícito pensar y
concluir, que la Reforma Lógica y Necesaria que necesita España, se hará pero
no ahora, ya que los intereses de Unesa son otros. Hay que preocuparse, y
mucho, ya que lo harán para que todo quede “atado y bien atado” y que funcionará igual
de bien que, por ejemplo, les ha funcionado el déficit de tarifa.
La diferencia entre el conocimiento
sobre el alcance de la reforma del sistema eléctrico que tiene Unesa y el que
tiene el resto de los agentes del sistema, esa diferencia puede medir la
diferencia de intereses que están en juego, el problema es que unos son los
intereses de la mayoría que deberían ser defendidos desde el gobierno y los otros
son tan solo los intereses de cinco compañías que consideran de su propiedad el
sistema eléctrico y no están dispuesta a supeditarse a los de esa gran mayoría mediante
una regulación ad hoc. Cada administración hace la reforma para la que está
capacitado y puede sacar adelante.


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