El señor Alberto Nadal, actual
secretario de la energía, y que según parece no está en “funciones “a tenor de
que en los medios no se le denomina así, ni tampoco, está en funciones, por su
propuesta publica de: un Pacto de Estado para abordar la transición energética.
Y no es que no sea necesario el
tal Pacto de Estado, todo lo contrario, es urgentemente necesario, al igual que
la coherencia de los actos de aquellos a los que se les deposita la responsabilidad
de una secretaria de energía. No es coherente ni de recibo que, en la anterior
legislatura se implantase una política energética con un único objetivo:
solucionar el déficit eléctrico, independientemente de más considerandos, con
una relación inexistente entre actores políticos ni agentes del sector energético,
con las salvedades oligopolisticas tradicionales y el mismo autor de aquella
estrategia monocolor nos salga, en pleno periodo negociador de gobierno, con
una propuesta de tal calibre. Simplemente, muestra una total falta de su coherencia
energética y de su coherencia en sus actuaciones desarrolladas durante los últimos
casi cuatro años.
Es bastante probable que veamos
la consecución del citado pacto de estado y, por consiguiente, un cambio de
rumbo de la política desarrollada en la legislatura anterior y, de ser así, no
creo que nadie pueda pensar que la persona adecuada para pilotar y conseguir un
modelo de transición energética pueda estar en la figura del actual secretario
de energía, simplemente es incoherente.
El señor Alberto Nadal explicito,
ayer 7/7/2016, una transición energética hacia un modelo basado en renovables,
con un papel fundamental del gas, “sea segura” y “sin incertidumbres “
Posición totalmente coincidente,
como no podía ser de otra forma, con la expresada recientemente por el
presidente del Grupo Gas Natural Fenosa en su intervención en unas jornadas en
la universidad Menéndez Pelayo en Santander, parece ser que ambos se posicionan
con la fuente primaria: gas, mezclado con seguridad y certidumbre. En el
segundo caso es lógica su posición defiende los intereses que representa, en el
primer caso no está nada claro que defienda unos intereses generales, como sería
su obligación, por otra parte.
En el artículo de la periodista
Carmen Monforte donde relata la intervención del Secretario de Energía
entrecomilla los siguientes puntos:
Opina que la eólica y la solar
son las que tienen mayor futuro pues “España tiene recursos abundantes” “Esta
llamada a ser una potencia mundial en este tipo de tecnologías” “Futuro
brillante como país” pues los “desarrollos tecnológicos están de nuestra parte”
Cabe preguntarse y, sobre todo
preguntarle al Secretario de Energía, cuando ha caído en tales consideraciones
y, por lo tanto, qué análisis hace de sus actuaciones y, en concreto, del
autoconsumo con balance neto.

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