Se estudiará en las escuelas de
negocios, seguramente, la campaña de marketing que realizó en el último
trimestre del año 2015, una de las utilitis de España, en relación con el
desarrollo del autoconsumo mediante placas fotovoltaicas.
El aspecto
regulatorio del autoconsumo con retrasos que se miden en años y posiciones de
barrera de entrada desde la administración y aplaudidas desde el oligopolio
existente acompañaran a esos estudios.
Dos características son de
resaltar:
- El lanzamiento prácticamente simultáneo de dos nuevos servicios: Cobertura Solar y Smart Solar.
- Aprobación inminente del RD sobre autoconsumo
El que los tres hechos puedan estar
interconectados no es mera especulación ya que es incuestionable que se ven
entrelazados aunque solo sea por una cuestión temporal, temporalidad que se está
produciendo en estas fechas con un orden en apariencia orquestado y, posiblemente, preparatorio de un cambio de administración, ante las inminentes elecciones generales.
Desde el plano de la comunicación
no parece conveniente mezclar ambos servicios ya que en principio nada tienen
que ver, ni por su alcance, ni por el destinatario al que va dirigido, ni por
mezclar un producto puramente financiero con un servicio de mantenimiento.
Como este tipo de casualidades no
se producen sino se buscan, el análisis de las mismas hay que hacerlo
conjuntamente para un mejor diagnóstico.
Para una mayor claridad hay que
identificar los alcances de los servicios que se pretenden comercializar que
son:
- Cobertura Solar (cobertura Solar financiera y servicios de mantenimiento)
- Smart Solar (Estudio Previo Personalizado, Diseño de la instalación, Instalación, legalización y puesta en marcha, Ayuda en la tramitación de subvenciones, Mantenimiento, Servicios Web, Servicio de atención telefónica 24 h, Asesoramiento sobre seguro)
Desde los puntos de vista: técnico,
comercial y operacional el servicio Smart Solar parece óptimo para la parte
eléctrica de una residencia unifamiliar, no desde el consumo energético, como
es sabido en este tipo de residencias el consumo eléctrico está en el entorno
del 20% del consumo total, dato que es importante resaltar y que no parece que
haya sido tenido muy en cuenta por la compañía eléctrica.
Se puede sobrentender, aunque no se
explicite, que la compañía oferente se ha preparado para poder dar un servicio
como el denominado “balance neto” al indicar:
Ponemos a tu disposición un servicio web de monitorización: datos de producción, energía inyectada a red, energía auto consumida...
No parece razonable que al
prestador del servicio se le inyecte energía a su red gratuitamente, por lo
tanto, habrá una compensación de energías como en la mayoría de los países de
nuestro entorno y repito se lo conoce como “balance neto”.
Todo lo anterior, a pesar de
estrategias más o menos torticeras, producirá un desarrollo de las energías
renovables y la conversión de los actuales abonados en el doble rol de:
consumidores y productores, pero no desarrollará a las empresas locales como
garantes de la necesaria competencia en el sector y en cambio reforzará el
poder de demonio existente en el mercado actual, no hay libre competencia en un
mercado en el que la red de distribución eléctrica es gestionada por oferentes
de los servicios mencionados anteriormente ni tampoco con una regulación nada
trasparente e indefendible del interés general. No hay otro camino, ante estos
hechos, que una reforma estructural que defienda esos intereses de todos. Se
necesita regular un mercado en el que las empresas puedan implantarse,
desarrollarse y competir y el soberano del mercado sea el cliente y no otros.

No hay comentarios:
Publicar un comentario